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En ocasión del treinta aniversario de la primera edición de La Mediación social (Editorial
Akal, Madrid, 1977), de Manuel Martín Serrano, la misma casa editorial decidió
realizar una reedición del libro, en su colección Clásicos de las Ciencias Sociales.
Como conocen sus lectores,
la obra teoriza sobre los cambios sociohistóricos que supuso el paso del
capitalismo industrial al capitalismo monopolista en las sociedades
occidentales y sobre la innovación en los procedimientos establecidos para
conseguir el ajuste de las mentalidades y comportamientos de los actores
sociales a las nuevas condiciones históricas y asegurar, de ese modo, la
reproducción de un orden social más contradictorio y complejo; entre dichos
procedimientos de control, La
Mediación social puso de relieve los nuevos usos que se le
atribuyeron a la comunicación pública para contribuir de un modo específico al
logro de tales objetivos, tal como puede verse en La producción social de comunicación (Alianza
Editorial, Madrid, 1986, 1993, 2004), otra de las obras del autor en la que
desarrolla esta teoría.
Esta nueva perspectiva teórica y metodológica de La Mediación social para el estudio del
cambio y la reproducción social ha tenido, desde entonces, una amplia acogida,
hasta el punto que ha sido establecida como un paradigma en varios campos de la
investigación social por un número considerable de académicos, investigadores y
profesionales europeos y latinoamericanos, que también están contribuyendo a su
desarrollo.
La iniciativa de Akal vino a coincidir con la reciente aparición de un nuevo
libro de Martín Serrano en el catálogo de la editorial McGraw-Hill, Teoría de la comunicación: La
comunicación, la vida y la sociedad, una de sus aportaciones más
importantes a nuestro campo de estudio. Estas circunstancias editoriales, que
permitirán tener a la vista el desarrollo de la obra del autor, nos parecieron
propicias para organizar la recopilación de las publicaciones que han trabajado
la perspectiva de la
mediación social en diversos campos, en los últimos 30 años,
considerando que muchos de dichos investigadores mantienen una relación
científica con la unidad académica fundada por el profesor Martín Serrano en la
Universidad Complutense de Madrid.
En consecuencia, en agosto del año pasado, en nombre del Grupo de Investigación
UCM Identidades Sociales y
Comunicación, envié una carta de invitación a los autores más destacados
en España, Portugal y América Latina para colaborar en la preparación de un reading que ofreciera un
panorama del estado del arte y de las nuevas perspectivas de desarrollo que nos
plantean estos tiempos de mundialización de la economía y de la comunicación.
La respuesta de los investigadores superó todas nuestras expectativas, hasta
tal punto que el número y la calidad de los aportes recibidos hicieron editorialmente imposible su
publicación en un solo volumen, en el formato de reading, como inicialmente
estaba previsto. De manera que, después de examinar varias opciones con
detenimiento, llegamos a la convicción de que el mejor medio para reunir y
divulgar esta obra considerable, lo más adecuado para propiciar el diálogo y la
colaboración sostenida de los especialistas en mediación social, era crear una
Revista de Ciencias Sociales y de la Comunicación, dedicada específicamente al estudio de las Mediaciones
sociales. La fundación de esta revista científica sería también el
mejor modo de expresar nuestra gratitud y reconocimiento al trabajo científico
de todos los autores que atendieron nuestra invitación. A todos ellos dedicamos
este primer número y los dos siguientes, que constituyen una serie que hemos
denominado «30 años de
Estudios sobre Mediaciones sociales», en los que se recogen todos
los artículos que hemos recibido, clasificados en tres categorías, y que se
distribuyen simultáneamente:
I. Estudios teóricos y metodológicos (Nº 1. Segundo semestre de 2007);
II. Instituciones mediadoras (Nº 2. Primer semestre de 2008);
III. La mediación de las representaciones sociales y las identidades sociales;
Mediación, producción y reproducción social (Nº 3. Segundo semestre de 2008).
La Revista, que no tiene propósitos comerciales ni ánimo de lucro, se editará
con una periodicidad semestral
en formato electrónico (HTML y PDF) para su difusión por Internet. No obstante,
también se imprimirá en papel, en la modalidad de impresión bajo demanda, para ponerla a
disposición de los autores, bibliotecas y centros de documentación que la
soliciten en dicho formato.
Nuestro propósito fundamental es que la Revista Mediaciones Sociales esté al servicio de una
creciente comunidad internacional de profesores e investigadores universitarios
y de profesionales de reconocido prestigio que trabajan en el campo de la mediación social, para
poner en común los resultados de sus investigaciones, debatir sobre los nuevos
retos teórico-metodológicos y la innovación de las prácticas profesionales que
han sido abiertos por los enormes cambios generados sin interrupción por la
globalización del capitalismo monopolista en todos los ámbitos de la vida
social y por los esfuerzos equivalentes que supone para las instituciones
públicas, medios de comunicación, organizaciones, familias y ciudadanos para
ajustar sus visiones del mundo y pautas de comportamiento a dichas
transformaciones sociales. El Grupo de Investigación UCM (940324) «Identidades sociales y Comunicación»
prestará el soporte institucional necesario para garantizar la función científica, académica y cultural de
este esfuerzo editorial de vocación universalista,
así como su difusión y continuidad.
Como explica Martín Serrano en el Prólogo
de la reedición de La
Mediación social, que se reproduce en el primer número de la Revista,
con la globalización que está reorganizando sin interrupción el funcionamiento
de las sociedades en todos sus niveles, ya no hay tiempo suficiente para que se
estabilicen los cambios de los valores y la reorganización de las instituciones
sociales, entre ellas la familia y los sistemas educativos. Valores y
organizaciones sociales, que están hechos para ser estables, se transforman en
marcos de vida temporales; concebidos para ser congruentes, evolucionan de
manera asincrónica y disonante. Esos cambios macrosociológicos exigen
transformaciones igualmente profundas y rápidas de los sujetos individuales y
colectivos que resultan afectados por ellos. Se espera de los actores sociales
que -para que puedan funcionar en el nuevo diseño social-, «se cambien» cuantas
veces sea necesario y tanto como resulte preciso. Esa es la función que desempeñan las mediaciones
sociales en la era de la globalización.
El ejercicio de la
mediación supone el desarrollo de un sector productivo dedicado al ajuste social,
con sus instituciones
mediadoras y profesionales (por ejemplo, las instituciones de
asistencia social, las empresas de comunicación, etc. y su correspondiente
personal especializado en la materia). A las actividades
mediadoras está destinada una parte importante y creciente de los recursos sociales, que
proceden de todos los orígenes: privado, público y voluntariado. Las inversiones en
infraestructuras, servicios y bienes para la mediación social tienen un uso reproductivo, en la
medida que son necesarias para que el modelo socioeconómico perdure. Y también
resultan productivas
como cualesquiera otras inversiones. La gestión del ajuste colectivo reproduce
consensos al tiempo que produce beneficios.
Los usuarios pagan o reciben gratuitamente la ayuda de mediadores especializados
cuando se enfrentan con derrotas, anomias o
conflictos, por ejemplo, si de pequeños fracasan en los estudios; de
adolescentes se drogan o de adultos se divorcian. Pero, la mediación se utiliza en
todas las situaciones cotidianas, y no solamente cuando hay que manejar una
crisis, por todos los miembros de la colectividad y no sólo por quienes están
necesitados de apoyo. La
oferta mediadora está destinada sobre todo al consumo masivo y llega por los
cauces masivos de distribución. Principalmente se distribuye por dos conductos:
a través del mercado y de los medios de información a las masas.
Las mediaciones sociales desvían, disminuyen, anulan o eliminan numerosas
determinaciones que antaño constreñían la intervención de los agentes sociales.
intervienen en las acciones que preservan el mundo o le ponen en riesgo, en las
organizaciones que liberan u oprimen, en las representaciones que humanizan o
deshumanizan. La plasticidad que tienen las mediaciones aumenta la
incertidumbre a la hora de prever sus efectos. En contrapartida, los estudios de la mediación cuentan
con una ventaja que aumenta su utilidad: las mediaciones sociales incluyen
información que por lo general se anticipa a los cambios. Pueden poner sobre
aviso de dinámicas no deseables y eventualmente contribuir a que se corrijan o
eviten.
Siendo así el tiempo en el que vivimos, las ciencias humanas y sociales
necesitan un impulso teórico y metodológico que les capacite para explicar y
prever el papel que van a desempeñar las mediaciones sociales en este cambio de
era. Y el contingente cada vez más numeroso de científicos, docentes y
profesionales, que participan en actividades mediadoras, conviene que se
encuentren para reflexionar sobre la naturaleza de sus trabajos, sus funciones
y efectos.
Tales razones nos parecen suficientes para justificar la fundación de esta
Revista científica y los esfuerzos que supone para asegurarle una larga vida
editorial. ¡Va por vosotros!
Vicente Baca Lagos
Director de Mediaciones
Sociales
Mediaciones Sociales: http://www.ucm.es/info/mediars/
21 de mayo de 2010
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