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Una
de los países más pequeños de la América Central realiza el 7 de febrero
elecciones para presidente o presidenta,
diputados y gobiernos locales. Debe
dejar la presidencia Oscar Arias Sánchez, premio nobel obtenido en la década de
los ochenta cuando tenía lugar en la región centroamericana una guerra de baja
intensidad, como tal, Arias goza de un
relativo prestigio fuera de su país, pero dentro de Costa Rica, ha
despertado un enojo popular sin precedentes en este país, más bien conocido por
un clima de tranquilidad en relación con los otros países centroamericanos.
La historia reciente de Arias en Costa Rica
comenzó cuando éste, irrespetando la decisión constitucional que no permitía la
reelección presidencial, acudió y presionó a la Sala Constitucional, que le
otorga la posibilidad de reelegirse. Pero no solo esto creo el descontento
ciudadano en Costa Rica, Arias Sánchez
se empeñó en ejecutar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos para lo
que convocó a un referéndum popular. Para obtener mayoría en esta consulta
fragua alianzas con varios partidos de la derecha, fue así como el resultado lo
favoreció por un margen muy pequeño de votos. Para obtener este resultado contó
con el apoyo de cadenas de noticias norteamericanas que en los días previos a
la consulta popular, inundaron los espacios de noticias con declaraciones de
altos representantes del gobierno de Washington que prácticamente amenazaban con no mantener relaciones comerciales
e inversiones en Costa Rica, si no se aprobaba el acuerdo de libre comercio. El 7 de octubre del 2007 se produjo un
referéndum que cambio el panorama
político costarricense. El país amaneció dividido y podía el gobierno Arias
lograr la aprobación en la Asamblea
Legislativa del TLC, pero en la memoria popular permanecería como autoritario y
espurio como prefieren llamarlo reconocidos académicos costarricenses.
Asociado
con su hermano Rodrigo Arias, la pareja en el gobierno ha ejecutado una serie
de acciones para privatizar servicios públicos o favorecer la presencia de intereses transnacionales.
Sondeos
electorales y un sistema electoral en crisis:
Los
sondeos indican que el Partido Liberación Nacional, en el gobierno, obtendría
la mayor cantidad de votos, un segundo lugar
lo ocuparía el Movimiento Libertario, sector político que hace cuatro
años obtuvo una escasa votación y cuyo candidato fue
aliado del gobierno en la
aprobación del Tratado de Libre
Comercio.
A
la molestia ciudadana contra el gobierno de Arias, se suma un mayor enojo por
las acciones de medios masivos y empresas encuestadoras, estas empresas no incluyen en el espectro de partidos
políticos a todos los sectores, esto dio lugar a que tres delos
nueve candidatos presidenciales cuestionaron la veracidad de las
encuestas que dan como virtual ganadora la oficialista Laura Chinchilla, los
grupos opositores al gobierno Arias,
coincidieron en que los resultados de esas "encuestas"
determinan la política de los bancos para financiar a los partidos políticos en
la campaña electoral costarricense, así son solamente las fuerzas leales a la
política oficialista las que obtienen dinero para publicidad y propaganda
política electoral.
Ottón
Solís, del Partido Acción Ciudadana (PAC); Rolando Araya Monge, de Alianza
Patriótica (AP), y Eugenio Trejos Benavides, del Frente Amplio, dijeron que en
las encuestas y las casas encuestadoras definieron un tratamiento para otros
candidatos que no son los sectores conservadores y de derecha, de igual manera
los medios de prensa tradicionales se amparan en estas encuestas para
informar escasamente las acciones de otros partidos políticos.
El
descontento de distintos grupos sociales y políticos se produce ya que a partir
de los datos de las encuestas los bancos - entre ellos los bancos
estatales-definen los préstamos para bonos, "invisibilizando partidos" como
Alianza Patriótica y el Frente Amplio. Tanto es el enojo social presente en
el país que la mayor universidad pública
efectuó una encuesta en donde se manifiesta una desconfianza ciudadana
creciente en las instituciones que se encargan de sostener el proceso
electoral, el Tribunal Supremo de Elecciones, otrora símbolo de la limpieza
electoral en la pequeña democracia Centroamérica.
Declaraciones
de Ottón Solís efectuadas al diario digital Nuestro País critican el sistema electoral costarricense
cuando dijo que existían "muchas maneras de hacer fraude en política, una forma
es metiendo votos de gente que no llegó a votar, otra es adulterando los votos
después de emitidos y esto de las encuestas es una manera de hacer fraude".
Un
país cansado y sin entusiasmo para votar:
A
escasos días de las elecciones costarricenses y pese a los millones gastados
por los partidos tradicionales en la campaña, es visible una apatía y
posiblemente el sector joven no acuda a las urnas a votar. No existe entusiasmo por parte de los
jóvenes, no participan y no saben por quién van a votar, esta ausencia podría
superar el 30 por ciento de los electores.
La
cobertura periodística de consorcios mediáticos, como Repretel y La
Nación, ignora a partidos como el de
Acción Ciudadana, Alianza Patriótica o Frente Amplio y con ello construyen
precisamente el abstencionismo de sectores jóvenes que ven más cercanos los
planteamientos de fuerzas emergentes y progresistas.
El
candidato Rolando Araya Monge, quien ocupara puestos importantes en la
Internacional Socialista cuando formaba
parte del Partido Liberación Nacional,
realizó una denuncia pública y dijo que hemos tenido un bloqueo mediático y
remarcó que las encuestas, en este
momento, están tratando de eliminar candidatos. Mientras que el economista Eugenio Trejos Benavides, candidato del Frente Amplio, aseguró
que en Costa Rica se vive una dictadura en democracia... "Nunca como hoy hemos asistido a tal concentración de poder económico y
político; y la oligarquía con este grupo empresarial nacional y tras nacional
ha decido que Costa Rica los sectores mas ultra conservadores sigan utilizando
la jerga política de derecha y derecha extrema, ... por eso han definido muy
claramente la candidatura presidencial con mayor opción tendrá que ser entre
Otto Guevara y Laura Chinchilla que son las dos caras de la misma moneda. El
rostro femenino del neoliberalismo es doña Laura Chinchilla, y el rostro
masculino del neo liberalismo es don Otto Guevara".
El
profesor universitario Trejos
insistió en que en este momento existe una campaña mediática para hacerle creer
a la ciudadanía que ya todo está definido en la próxima contienda electoral, y para
ello usan mecanismos según ellos
constitucionales que en manos del Tribunal Supremo de Elecciones, les sirven a
los grupos de derecha para potenciar y perpetuar la re composición del
bipartidismo de derecha en Costa Rica.
8 de febrero de 2010
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