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La influencia de la música afroamericana en los
músicos británicos se remonta a los años 40. Los ritmos y melodías del blues y
el jazz comenzaron a llegar con fuerza al Reino Unido en buena medida por la
presencia en Inglaterra de soldados negros americanos, por las radios
americanas y por la creciente importación de discos.
Los músicos británicos se fascinaron poco a poco por
aquella música y surgieron grupos que trataban de recuperar el sonido original
de grabaciones antiguas así como otros que partían de aquellos discos para
crear sus versiones actualizadas.
Humphrey Lyttleton (1921-) -trompetista y director
de orquesta- formó uno de los primeros grupos de jazz. Según sus propias
palabras, "era un movimiento de restauración porque quienes lo tocábamos, y yo
era uno de ellos, teníamos la idea de que íbamos a partir de donde lo habían
dejado Jelly Roll Morton y toda aquella gente." Tocaban, por tanto, un hot jazz que se había grabado en EE.UU.
desde los años 20 en ciudades como Chicago, por músicos como King Oliver, Louis
Armstrong y el citado Jelly Roll Morton. En este sentido, podemos escuchar Bad Penny Blues, una
canción con piano-boogie con la que Humphrey no quedó contento en primera
instancia por cuestiones de sonido pero que con el trabajo del productor Joe
Meek logró entrar en las listas de éxito y convertirse en un tema de referencia
que incluso los Beatles transformarían para hacer su Lady Madonna en 1968.
Ken Colyer (1928-1988) fue otro de los músicos destacados
de aquella época. En palabras del trompetista y líder de orquesta Chris Barber
-que tocó con él- Ken Colyer "era un enamorado de George Lewis y la música
arcaica de Nueva Orleans." De hecho, Colyer llegó a viajar hasta Nueva Orleans
sin permiso de trabajo ni de residencia para tocar con los ancianos negros y
adoptar su forma de tocar. El propio Clapton escuchaba ya los temas de Ken
Colyer: "Ken
Colyer era lo más parecido a George Lewis que se podía encontrar a este
lado del charco." Big Bill
Broonzy fue otra de las grandes referencias para los músicos británicos
porque fue uno de los primeros artistas negros en viajar a Inglaterra alrededor
de 1950 0 1951, anunciado como "el último gran músico del Mississippi."

Más tarde, en 1957 llegó a Inglaterra Sister Rosseta
Tharpe con su guitarra eléctrica Fender. La hermana Rosseta marcó un punto de
inflexión por su fuerza e influyó en los músicos que marcarían los British
Sixties como Eric Burdon: "en aquella época, Sister Rosetta Tharpe tuvo una
gran influencia en mi vida. Cantaba canciones de gospel, tocaba una guitarra
eléctrica y tenía un hammond B3 y una batería como parte de la música de la
iglesia que era." Brownie McGee llegó también en el 57 y un año más tarde el
artista que lo transformaría todo definitivamente, Muddy Waters. Muchos de los
artistas negros que llegaban a EE.UU. -que siguieron haciendo giras a lo largo
de los años 60- como John Lee Hooker, Sonny Boy Williamson II, Howlin' Wolf o
Lighnin' Hopkins dieron conciertos e incluso grabaron discos junto a músicos
ingleses que aprendieron y mejoraron su forma de interpretar aquella música que
amaban.
John Mayall se convirtió en una de las figuras clave
como representante del blues blanco británico a lo largo de los años 60. De un
modo similar a Paul Butterfield en EE.UU., Mayall consiguió aglutinar a una
serie de grandes músicos como los guitarristas, Eric Clapton, Peter Green y
Mick Taylor además de John McVie o Mick Fleetwood que terminarían formando
Fleetwood Mac entre otros. En palabras de Clapton, "John Mayall ha creado una
increíble escuela de músicos." Sus cualidades como líder exigente se asentaban
sobre su amplio conocimiento de la historia del blues así como en su carácter
multi-instrumentista. Mayall tocaba el piano, el órgano, la armónica y la
guitarra y tenía a su disposición una vasta colección de discos. Su padre
-también guitarrista- tenía su colección particular de blues y jazz y Mayall
pronto empezó a conseguir discos americanos de importación a través de la
revista de música Vintage Jazz Mart.
Eric Clapton recuerda que iba hasta la casa de Mayall para escuchar discos que,
de otra manera, no habría podido escuchar. El
mismo Clapton admite: "yo vivía en
una especie de armario en la parte superior de su casa, y me pasaba el día
mirando su colección de discos, escuchando cosas y decidiendo lo que iba a
tocar el grupo" y Mayall recuerda que solían reunirse para escuchar discos los
sábados por la noche, "y pasábamos la noche escuchándolos todos."
Durante aquellos años había un club emblemático y
sudoroso en Londres llamado Flamingo dedicado a la música negra; tanto blues
como jazz y R&B, ska, reggae y beat. El Flamingo era un club principalmente
afroamericano al que acudían en masa los soldados negros americanos que se
sentían como en casa. Fue allí donde Alexis Korner empezó a tocar versiones y
nuevas composiciones de blues. Clapton recuerda aquellos días: "La primera vez que vi a un inglés tocar la guitarra eléctrica
fue cuando vi a Alexis Korner." Todo
lo que sucedía musicalmente en el Flamingo alimentó a los jóvenes Clapton y
Mayall y a toda una serie de músicos blancos que terminarían subiendo al
escenario del club.
Antes de grabar John
Mayall's Bluesbreakers with Eric Clapton, Clapton había estado en los Yardbirds. Abandonó
el grupo por la inclinación más popera y comercial que estaban tomando y
encontró en Mayall una figura paterna -era 10 años mayor que él- y un entorno
en el que poder desarrollar sus habilidades como guitarrista. Sobre la
separación de Yardbirds, Clapton dijo: "Había tenido un problema en un grupo
llamado Yardbirds y me fui de manera muy notoria. Me enfadé y decidí no seguir
porque ellos querían un éxito, y yo era muy consciente de que tenía una misión,
una misión de blues. Y dije: Bueno, me largo. Lo dejo." En aquella época
Clapton estaba profundamente interesado en el blues y en la forma de tocar de
los guitarristas negros y formó su propio estilo solista a partir de ellos. Tal
vez por ello Mayall valoró tanto su entrada en el grupo: "cuando Eric Clapton
entró en el grupo lo revolucionó todo porque era una persona que conocía la
música perfectamente, conocía las sensaciones y le daba el toque idóneo que
nadie más parecía poseer en aquella época."
El disco John
Mayall's Bluesbreakers with Eric Clapton es una buena muestra del blues de
gran nivel registrado en Inglaterra durante los 60. Publicado en el 66 y muy
valorado desde entonces por la crítica, el disco sirve como modelo para
ilustrar a grandes rasgos los aspectos habituales del blues británico de los
60. Una de las cosas que llama más la atención es la cantidad de versiones de
canciones de negros americanos que se realizan no sólo en este disco en
particular sino en líneas generales. La primera es All Your Love, compuesta por Willie Dixon y Otis Rush e
interpretada por Rush. Se trata de un blues menor lento con un cambio de ritmo
a mitad canción. Le sigue Hideaway,
el gran éxito instrumental de Freddy King al que Mayall le añade órgano. Clapton,
por su parte, empieza con una lectura bastante literal de la canción y, poco a
poco, va introduciendo recursos propios. La siguiente versión es What'd I Say, uno de los clásicos de Ray
Charles interpretado con Mayall al órgano y un cierto toque psicodélico.
Aciertan los bluesbreakers en no querer imitar a Ray y le dan un toque propio.
Además, como novedad hay un solo de batería jazzístico extenso a mitad de la
canción y que se enlaza con el potente riff de Day Tripper (Beatles). Ramblin'
on my mind, cantada por Clapton con Mayall al piano, es un arreglo de la
composición del célebre Robert Johnson. Por último, vale la pena comentar Another Man, una réplica con letra
distinta de Baby Please Don't Go
interpretada a lo Sonny Boy Williamson II, con armónica, voz y unas palmas que
llevan el ritmo. Pone en evidencia el interés de Mayall por el blues crudo y
los sonidos del Delta.
De las composiciones propias destaca la contribución
de Mayall en la animada Key To Love
acompañada por una sección de vientos y Little
Girl, con un registro más pop pero con unos arreglos de voz y guitarra
cuidados con Clapton doblando la voz de Mayall. También Have You Heard es otra composición de Mayall; un blues lento que se
inicia con un solo jazzy de saxo. Completan el disco la instrumental Steppin' Out en la que destaca la
guitarra solista de Clapton y el trabajo de Mayall al órgano como acompañante y
solista; It Ain't Right que está muy
próxima al rockabilly tanto por la batería como por la guitarra a la que se
añade, una vez más, la armónica de Mayall; Parchman
farm es una canción de R&B con llamada y respuesta entre voz y
harmónica y Double Crossing Time un
respiro al piano con un tempo más lento.
En definitiva, el disco John Mayall's Bluesbreakers with Eric Clapton es un gran disco que
refleja no sólo toda una época del blues-rock británico sino también un punto
en la trayectoria de emulación que se había iniciado en el Reino Unido
bastantes años atrás. En efecto, los ingleses llevaron al blues a otra
dimensión transformándolo superficialmente la mayoría de las veces, acercándolo
a otros estilos, añadiendo sonido y sobre todo técnica. Si el jazz y los blues
con el que ellos habían crecido eran para los negros una manera natural de
vivir enmarcados en unas condiciones sociales y económicas concretas, los
ingleses convirtieron el blues en un estilo que ya no estaba necesariamente
ligado a una forma de vida.
La figura de bluesman
que había caracterizado al blues desde sus inicios con un hombre y su guitarra
dejó paso a formaciones más amplias ya en el mismo Chicago con las grandes
bandas de Muddy Waters o en Kansas City con la sofisticación y el
piano-acompañante de Big Joe Turner. Ahora, poco a poco, el blues pasaba a
estar cada vez más en manos de grupos integrándose en el modelo de bandas que
marcaría la música a partir de los 60 (véase The Rolling Stones, The Beatles,
The Animals, Spencer Davis Group, Cream, Led Zeppelin...). Todos ellos ayudaron a
que aquellos músicos del Mississippi pudieran seguir vendiendo discos y dando conciertos
pero se llevaron toda la popularidad, el éxito y la fama explotando el blues y
transformándolo algunas veces...y otras no.
*La
mayoría de las citas están extraídas del documental Rojo, Blanco y Blues
dirigido por Mike Figgis.
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