|
A
menudo se ha dicho que Gary Moore es el guitar
hero del blues y le han definido como un guitarrista de Heavy Metal tocando
Blues. El caso de Moore es curioso y extraño porque ha sido capaz de combinar
distintos estilos alejados entre sí a lo largo de su carrera como el blues, el
hard rock, la música celta y las baladas inmortales.
El
guitarrista y cantante irlandés comenzó su larga carrera en el rock en los
setenta siguiendo la estela de músicos como John Mayall, Peter Green, Jimi
Hendrix o Albert King. Empezó a tocar la guitarra con 10 años, se obsesionó con
ella y admite que a los 14 ya la dominaba. Más tarde pasó por diversos grupos
-incluyendo una breve estancia como guitarrista de Thin Lizzy- y publicó varios
álbumes de hard rock como Victims of the
Future (1984), Wild Frontier (1987) -dedicado a Phil Lynott- y After The War (1989).
Ahora Gary declara que el
rock duro no significa "nada" para él y que "si eras guitarrista en los ochenta
y querías tener una carrera tenías que tocar rock duro. Al final de los ochenta
descubrí que no pertenecía a ese mundo, ni a sus grandes producciones, y decidí
alejarme". Sólo un año después de After
The War, Gary Moore publicó Still Got
The Blues que resultó ser, no sólo una nueva declaración de principios sino
también su disco más exitoso. En el disco Gary trató el blues desde un enfoque
rockero mezclando los planteamientos clásicos del blues con su virtuosismo
acumulado. "Cuando grabé Still got the
blues sé que aun estaba tocando demasiado" admite Gary. "Es fácil pensar
que puedes llegar y tocar igual que siempre has tocado. Creo que debería
haberme tomado un par de años de descanso antes de grabar este disco pero creo
que al mantener la actitud rockera conseguí atraer a muchos fans especialmente
a los más jóvenes." De hecho, su tipo de blues también provocó críticas
negativas de los sectores más puristas, pero dos clásicos -estos sí enaltecidos
por la crítica- como Albert King y Albert Collins le brindaron su colaboración;
el primero en Oh Pretty Woman y el
master de la telecaster en Too Tired.
La parcela rockera del
blues quedaba cubierta con Walking by
Myself, Moving on y Texas Strut y en el blues más clásico
Gary cumplía con nota en Too Tired
-versión de Johnny Guitar Watson-, Stop Messin'
Around -versión de Peter Green-, That
Kind Of Woman -junto a George Harrison- y el clásico de Otis Rush All Your Love. Incluía también varios
blues lentos y sin distorsiones como As
the years go passing by y Midnight
Blues y todavía le quedaba hueco para el baladón que da título al disco y
para homenajear a su querido Albert King en King
of the Blues. "Albert podía ser un poco capullo, pero siempre me dijo que
Stevie Ray y yo éramos sus ahijados, que quería vivir lo suficiente para vernos
tocar juntos. Te hacía la vida difícil pero lo hacía con buena intención,
intentaba enseñarme como hacer las cosas y sus consejos fueron muy válidos."
Pero tras la desgraciada muerte de Stevie Ray Vaughan en el mismo año 90, Still Got The Blues y discos como After Hours (1992), Blues Alive (1993) y Blues
For Greeny (1995) colocaron a Gary
como su heredero natural.
La gira de su último disco,
Bad For You Baby, le ha traído a
distintas ciudades españolas. El pasado 18 de actuó en Valencia, donde no
tocaba desde que lo hiciera con Colosseum II en el 78. Debido a la falta de
salas adecuadas operativas, el concierto de Gary tenía el peor problema antes
de que comenzase: el Palacio de Congresos no es lugar para conciertos festivos.
Quedaba todavía como incógnita la combinación de blues y baladas que
configuraría el tracklist. Empezó bien con Oh
pretty woman y poco después la fantástica Since I met you babe. Tocó Too
Tired y una versión demasiado ralentizada de All Your Love. Reservó Walking
By Myself para el final y entremedias tocó un par de temas de su último
disco Bad For You Baby. No pudo
faltar Parisiene Walkways
-probablemente su gran balada- que dejó acertadamente para después de los bises
y sorprendentemente no tocó Still got the
blues. Creo que Gary brilló en aquello que mejor se le da -o que más nos
gusta a los amantes del blues- pero cortó el ritmo con alguna balada de más
durante el grueso del concierto. Por otra parte, su increíble dominio y
virtuosismo de la guitarra destacó durante las canciones pero quizás -por el
bien del espectáculo- hubiese sido mejor no alargar los finales para recorrer
de arriba abajo el mástil sin ni siquiera el apoyo de su grupo.
Eché de menos canciones
como Futher On Up The Road y la
increíble The Stumble -una gran obra
instrumental en la que Gary demuestra todo lo que sabe hacer- pero agradecí un
final potente al que se sumó Otis Taylor con su inspirada armónica. Además,
parece que los años no hayan pasado para Gary Moore que sigue cantando y
tocando en plenas condiciones a sus 57 años.
Gary utilizó 5 o 6 guitarras distintas -la mayoría Gibson- de su
colección de 65 y demostró -casi 20 años después de Still Got The Blues- que, sin lugar a dudas, su nombre debe figurar
al lado de otros grandes del blues como Eric Clapton, Peter Green, John Mayall
o Stevie Ray Vaughan. "Estoy contento del lugar que ocupo en el esquema general
de las cosas, aunque me siento como un outsider", comenta Gary. "Pero uno no
quiere ser Eric Clapton -quiere ser Jeff Beck. Nunca ha tenido el éxito que ha
tenido Eric, así que mantiene su motivación intacta. Creo que es mejor así que
ser rico, vago y complaciente."
Links:
Oh Pretty Woman
http://www.youtube.com/watch?v=32y6COLZdsE
Walking By Myself
25 de mayo de 2009
|