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Hete aquí que a los señores con más dinero del mundo se les ocurrió una
forma de ganar todavía más. Como invadir países y quedarse con sus minas y
otros recursos ya no está bien visto (aunque según), la fórmula para regenerar
el capitalismo era conectarnos a todos, de forma que el dinero fluyera más
rápido (hacia sus bolsillos, claro).
Como el sistema financiero
ya no necesitaba de oro que garantizase el valor de la moneda, sino simplemente
de credulidad, esta gente tan simpática, que suele trabajar en bancos o en
grandes multinacionales (que, sin invadir nada, se siguen quedando con los
recursos del tercer mundo "globalizado"), descubrió que podía jugar a
"crear" dinero hecho de aire. Acciones que subían como la espuma sin
que la compañía crease nada, revalorizaciones absurdas del precio de la
vivienda, plusvalías millonarias que salían del aire con un simple cambio en el
uso del suelo (y que solían acabar en el bolsillo de algún alcalde).
En vez de pagar a los trabajadores suficiente para poder comprar sus productos,
como hizo Ford (el de los coches), pensaron que era mejor que, para adquirir lo
que seguramente habían fabricado ellos mismos, les pidieran un poco de ese
dinero imaginario, para así poder recordárselo cada mes durante el resto de su
vida.
Y así crecíamos felices, mientras los ministros decían que si los pisos subían,
era porque la gente los pagaba. Y claro, te daban hipotecas simplemente por
andar a dos patas. Y no por el valor del piso, sino mucho más. Así te lo
amueblas, decían. ¿Quieres un crédito personal para irte al Caribe? Total,
tienes cincuenta años para devolvernos lo que nos debes por el piso, date una
alegría... El ahorro estaba bajo mínimos, pero el consumo crecía. Y el consumo,
amigos, fue la base de ese crecimiento de mentirijilla que se apuntaban todos:
estados, bancos, empresas que no hacían nada más que cotizar en Bolsa...
¿Sabíais que los resultados financieros de un banco o caja de ahorros son los
que ellos dicen? Nada, que me apetece que mi beneficio crezca un 10%, pues
declaro ese beneficio y listo. Y de paso, me llevo pluses de productividad o no
sé qué.
Pero llegó un día que alguien preguntó dónde estaba su dinero virtual. Y ay,
amigo, que no lo encontramos. Pues nada, un banco a la quiebra. Y la gente
cuyos ahorros o negocios dependían de ese banco, pues un poco a la mierda
también. Qué le vamos a hacer.
Llegamos a la situación actual:
- Estamos en crisis. Y de decirlo nos duele el bolsillo y lo escondemos más
aún. Pero la crisis la han provocado los bancos al hinchar sus cuentas de
resultados y prestar más de lo que debían sin saber si lo iban a recuperar (y
ojo, que no era suyo, que era NUESTRO). Los estados al no controlar lo que
hacían sus bancos y mirar para otro lado cuando veían que sólo crecíamos a base
de ladrillo y consumo, y que nadie ahorraba. Y algún que otro listo que se
levantó un día diciendo, "voy a especular", y ha dejado a cientos de
personas sin una vivienda que ya han pagado.
- Como no se puede consentir que los bancos quiebren, porque si no esto se
convierte en el escenario de la peli "Mad Max" o algo peor, el Estado
les regala un puñadito de ese dinero que, casualmente, en este caso existe,
porque se lo pagamos vosotros y yo cada vez que cobramos una nómina, sea cual
sea su valor, o compramos tabaco, o cogemos el autobús.
ATENCIÓN: Esos bancos que jugaron con NUESTRO dinero hasta perderlo, que NOS
ASFIXIABAN con hipotecas que nos concedían gracias a NUESTRO dinero, recibieron
de regalo por parte del Estado una inyección de una burrada de millones
recaudados de NUESTRO dinero. ¿Me las hacéis pasar putas para llegar a fin de
mes, y cuando se evapora MI dinero tiene que rescataros el Estado con MI dinero?
¿Para qué coño servís, entonces?
- Bueno, algo hemos salvado. Ya no quiebran. Que vuelvan a prestar dinero para
reactivar el consumo y la actividad empresarial, y vuelta a empezar.
- Pues no. Ahora ya no nos regalan los créditos. ¿Cómo? ¿Os salvan con MI
dinero y ahora no me lo prestáis porque no tengo suficientes garantías o avales
o lo que sea? ¿Y nadie hace nada?
- Como el dinero se lo han quedado Botín (nunca un apellido estuvo mejor
elegido) y cuatro más como él, la gente sigue sin poder consumir. Las empresas
que antes ganaban cuatro ahora ganan dos. Y eso no puede ser, porque los
dividendos y los sueldos de ejecutivos y los pluses se resienten. Vale, pues
echamos gente a la calle, dejamos de pagarles y amortiguamos la caída de
beneficios. La gente que va a la calle, sobra decirlo, deja de poder consumir,
y la pelota se hace más grande.
- Vamos muy mal, José Luis, vamos muy mal. Tranquilos, tengo la solución. Y
hete aquí que el hombre de las cejas raras encuentra no una, sino DOS
soluciones en un par de días. A saber:
1. Comprar casa ya no desgrava. Ahora que la compre su puta madre, si puede y
le dan un crédito, que eso está por ver.
2. El "número dos" de Economía propone (portada de hoy de El Mundo)
"reducir los salarios".
Ah, pues de maravilla. Creáis la crisis, os pulís nuestro dinero en soluciones
propias de un retrasado mental, y como así y todo no funciona, pues la solución
es pagarnos menos y recaudar más. Para dárselo a los bancos, supongo.
Un aplauso. Me quito el sombrero (antes de que me lo quitéis vosotros).
¿Y esta peña es la que nos gobierna? Me parece cojonudo que dejéis casarse
a los homosexuales, que las mujeres puedan decidir no romperse la vida con un
hijo que no quieren (y al que se la joderían también sobremanera), que le deis
MI dinero a las personas que no pueden obtenerlo por sí mismas (léase ley de
Dependencia), que regaléis condones en los institutos, que quitéis estatuas de
Franco, que impongáis cuotas femeninas (como si ellas no se valieran por sí
mismas, machistas de mierda), y todas esas cosas bonitas que suceden en el país
de las piruletas donde volvéis por la noche después de subiros el sueldo por lo
bien que lo habéis hecho. Pero usad la "memoria histórica" para
recordar que cualquier revolución política en la historia de nuestro país y de
los de al lado empezó siempre porque a la gente que os paga los sueldos no le
llegaba para echarse algo a la boca.
A tomar por culo, digo.
PD: Y ahora sale un señor con bigote, que privatizó todo menos el Consejo de
Ministros, dejó que la vivienda subiera a ritmos del 10% anual, recortó becas,
etc, etc, sentando las bases para la que se nos ha venido encima, y dice todo
guay que sabe "cómo salir de la crisis". Eso sí, si quieres saberlo
tienes que comprarte su libro, que la cosa está muy mala y no es cuestión de
regalar nada.
22 de mayo de 2009
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